A tres fechas del inicio del Campeonato Descentralizado 2009, se puede vislumbrar que no será un gran campeonato, a pesar de la cantidad de público que ha colmado las graderías de los diferentes estadios. Los partidos que se han jugado hasta ahora han sido de bajo nivel, peleados algunos, con mucho ímpetu otros, pero la mayoría de un trámite discreto y aburrido. No se tiene que ser un genio para darse cuenta que con más equipos que el año pasado, aparecerían más jugadores de nivel para completar los mismos. Una vez más: gracias dirigentes por contribuir a que el futbol peruano siga en el sótano de esta parte del continente. Y eso que solo hacemos la comparación con nuestros pares de América del Sur, ya que si miramos a Europa, la realidad es aún más cruel. Los resultados que se cambian en mesa y los malos árbitros siguen siendo malas costumbres de nuestro alicaído balompié. Particularmente, no dudamos de la honorabilidad de los árbitros, simplemente son malos.
Es tan pobre el nivel del campeonato, que escandaletes, como el caso de IMAGE ocupan gran parte de los espacios deportivos (escritos, radiales o televisivos). El caso no es tan complicado, el delito es evasión de impuestos, el resto son percepciones éticas. No es delito saber negociar, no es delito invertir, no es delito "hacer cholitos" a los dirigentes, no es delito la estupidez dirigencial; si éste último fuera delito, el INPE tendría un verdadero problema: necesitarían un penal de gran capacidad. Risiblemente muchos dicen que los dirigentes no juegan. Una pregunta suelta: Qué pasaba si todo iba bien en el matrimonio de Carlos Delgado?
A pesar de este inicio tan poco alentador, se debe rescatar la "derecha" de los compadres. Universitario repatrió a Nolberto Solano, de lejos la mejor contratación del medio en muchos años. Solano solito le ha hecho los partidos a la "U". Hasta el más acérrimo hincha crema se dá cuenta que el equipo es uno con Solano y otro sin él. No estaría de más abrigarlo bien, que no tome cosas muy heladas, ni que camine sin zapatos: Ñol no se puede ni resfriar.
En la vereda de Alianza Lima, el hincha blanquiazul (y todos los peruanos) deben estar tranquilos: hay marcador derecho de raza. El joven Aldo Corzo ha demostrado (desde el campeonato pasado) que tiene muchas cualidades para adueñarse del carril derecho blanquiazul. Sin llegar a ser un Cafú, tiene algo que muchos jugadores peruanos no conocen ni de casualidad: PERSONALIDAD. Citando las palabras de Daniel Peredo "no sé si este chico sea diferente con las piernas, pero de arriba si es diferente", y razones no le faltan, Corzo no se achica ante nadie, no da pelota por perdida y "la conoce". Es obvio que le faltan reforzar ciertos conceptos (como el mejorar los centros), pero con Aldo Corzo, la selección peruana encontró en el lado derecho lo que tenía en la izquierda con Juan Vargas: raza y fútbol.
3 mar 2009
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