27 may 2010

Inter de Milan ¿Un justo campeón?

Se dice que a los campeones no se les analiza, solo se les repeta; que no se les discute nada. La pasada final de la Champions League nos dejó un campeón al que (desde cierto punto de vista) se le puede analizar y discutir un par de detalles.

La final la ganó el equipo que tuvo menos la pelota, pero que fue más efectivo de cara al arco rival. Hizo daño cuando tuvo que hacerlo y se limitó a ser cauto y esperar a lo que hiciera su rival. Muchos llaman a esta propuesta "futbol moderno", en el que cada jugador sabe qué hacer con la pelota, pero más importante: cada jugador sabe que hacer cuando su equipo no tiene la pelota. Es prácticamente un juego de ajedrez. Bajo este "futbol moderno", cuando el equipo tiene la pelota, todos piensan en el arco rival, cuando no se tiene la pelota, todos defienden. Es un futbol práctico, no es vistoso, pero sí efectivo.

Desde este humilde corner no somos partidarios de este estilo de juego, de esta propuesta donde el resultado es el protagonista y justifica cualquier forma de juego para obtenerlo. Así campeonó Grecia la Eurocopa 2004, Universitario el campeonato peruano el 2009 y el Inter de Milan la pasada Champions. Desde esta tribuna, seguimos defendiendo el futbol "romántico", ese futbol que respeta la tribuna, que respeta la esencia del juego: tener la pelota, tratarla con propiedad, generar jugadas que desencadenen en ese grito que todo futbolista anhela desatar, el gol. Desde acá seguimos aferrándonos a ese futbol en el que se privilegia el arco del rival antes que guarecerse en el propio. Muchos dicen que ese tipo de futbol murió, que ya no se puede ganar así, pero gracias a Dios, el Barza nos sigue diciendo que sí se puede.

A pesar de los vientos de modernidad, nos cuesta creer que genios como Pelé o Maradona puedan haber sobrevivido a este nuevo estilo; no me imagino a Mourinho diciéndole a Maradona que apriete o le haga el relevo al marcador izquierdo.

Siempre van a haber buenos jugadores, sólo esperamos no verlos sucumbir a las necesidades de la modernidad ¿Algún día le tocará a Messi un entrenador que lo haga hacer relevos a su marcador?

18 may 2010

De vuelta al barrio

Después de poco más de un año de alejarme de la blogósfera - alejamiento ocasionado por el desánimo de los resultados del futbol peruano - regreso con muchas ganas, animado por una nueva final de la Champions League, y, por la pronta llegada de la máxima fiesta del futbol: el mundial de Sudáfrica está a la vuelta de la esquina. Dios es testigo (y causante) de que la vida te anime con un simple hecho; por consecuencia lógica, el futbol es como la vida misma, gracias a Dios (otra vez) el futbol me impulsa a compartir estas pequeñas líneas con el barrio.

El próximo sábado 22 (dentro de 4 días), Madrid recibe a los finalistas de la Champions League 2010; por una parte llega desde Milan un Inter que prioriza el "equilibrio" (si entendemos como equilibrio, defender como premisa antes que atacar) de la mano de la antipatía de Mourinho. Curiosamente, Mourinho puede llegar a una ciudad de la que es probable no salga en mucho tiempo, ante la inminente (negada) propuesta del equipo de los galácticos. Por otro lado, desde tierras bávaras llega un robusto Bayern Munich, que bajo la batuta del minucioso Van Gaal ha desarrollado un estilo de juego versatil, que se preocupa más del arco de enfrente que del propio.

Tanto los del Bayern como los "interistas", llegan a la final después de una temporada exitosa; ambos conquistaron sus respectivas ligas y copas; la obtención de la Champions coronaría una temporada perfecta.

Para muchos, las finales no se deben jugar bien, sólo se deben ganar. Calculo que Mourinho está entre ellos. Sin embargo, jugando bien se puede campeonar, prueba de ello es el Barza. Si Van Gaal no traiciona su propuesta de juego, estamos ante una gran final; si sucumbe a contrarrestar la "propuesta" de Mourinho, es probable que sea una final fea, aburrida, prescindible.

El futbol como la vida, te da sorpresas ...espero que a las 3.30 pm del sábado, la sorpresa sea grata y que gane el futbol (en desmedro del anti-futbol).